
No hace más de tres horas que las lágrimas dejaron las marcas en mi moreno rostro y mis brazos dejaron de aferrarse a un sueño que en cierto modo fue realidad. Estos últimos siete días han sido...para recordar. He estado jugando al baloncesto, haciendo amigos, conociendo a gente, riendo, jugando, bailando...viviendo el sueño que todo adolescente desea: pasar el verano con tus amigos, con una lata de fanta y con muchas ganas de reírte de la vida. Esta no es una carta de adiós, sino de un "hasta luego", y en ella quiero mencionar a todos los que han ayudado a que parte de este sueño que todos hemos vivido se haya hecho realizar: a mis amigas, Blanca, Andrea, Marta e Isa, por que las quiero en el alma; a Uve y a Carmen, porque en pocos días nos hemos hecho más amigas de lo que cualquiera de nosotras podía imaginar; a Jesús y a Pedro, por ser unos amigos cojonudos; a Adrián y a Jose, por darme la tabarra; a los gaditanos, Jose, Javi, Galleta, Alvaro, Toni...¡viva vuestra amada Cádiz!, a Eva, por ser la mejor monitora, a Claudia, a Elena y Alba por estar siempre dispuestas a tirar a canasta, a Piku, por hacernos repetir el waka-waka hasta quedarnos sin sangre...A Mom, por sus continuos reportajes, a los cocineros por las comidas...
Al escribir estas palabras algo me desgarra por dentro, cachito a cachito, dando a entender a mi mente que lo pasado, pasado esta y que tendré que esperar al año que viene para volver a vivir esa experiencia otra vez..
¡¡Del Campus Unicaja, no nos moveran!!, del Campus Unicaja, ¡¡no nos moveran!!....La, la, la ,laa, la, la ,la, la, la, la, la ,laaaa...¡¡NO NOS MOVERAN!!